Iluminación en la escuela

¿Es posible que la conducta
de los niños y las niñas tenga
que ver con la iluminación que
hay en sus salones de clases?

Actualmente existen muchas teorías referentes a las razones por las cuales los niños son inquietos dentro de los salones de clases, algunas de ellas son diagnósticos médicos, otra razón el tipo de alimentación que llevan, la falta de educación y libertad corporal (Janeth;2017), por la soledad a la que están expuestos (Tonucci;2016), entre otras razones; la lista y las investigaciones siguen, pero muy poca es la información y el interés hacia la arquitectura y el ambiente físico del salón de clases, sobre como esto influye en el carácter y bienestar de los y las estudiantes.

La arquitectura de las escuelas y los salones de clases están estratégicamente pensados y diseñados como centros penitenciarios, pero finalmente pensados, para poder vigilar y controlar a las y los educandos (Porter;2015), ¿qué pasa entonces con la iluminación? ¿se piensa y analiza con el mismo cuidado? ¿O sólo se trata de poner una lámpara sobre las mesas? ¿se piensa en las repercusiones que pueden tener en los niños y las niñas? No lo creo, en pleno siglo XXI pareciera que las escuelas cuentan con la misma iluminación que tenían en sus inicios, si los planes y programas, estrategias y la pedagogía cambian ¿por qué no lo hace también la infraestructura? Reconstruir una escuela sería sumamente costoso y complicado, pero cambiar el diseño de iluminación seria mucho mas fácil, eficiente y benéfico.

Tuve la oportunidad de trabajar como maestra frente a grupo con niños y niñas de diferentes edades y características durante 5 años en escuelas primarias en diferentes zonas de la Ciudad de México, lo anterior me permitió ser testigo de sus cambios de ánimo durante el transcurso del día y en diferentes espacios de la escuela, llámense bibliotecas, salón de clases y patio escolar.

Al iniciar el día los niños y las niñas llegaban al salón de clases con diferentes estados de ánimo, unos aún con sueño, otros corriendo y preocupados por la hora que era y otros tantos emocionados por ver a sus amigos y amigas para reír y jugar con ellos, eran minutos bellos y tranquilos que se disfrutaban, pero todo cambiaba cuando decidíamos empezar las clases y encender las luces fluorescentes, ese era un momento clave. En el momento en que le pedía a los niños que sacaran sus cuadernos para comenzar a trabajar yo prendía las luz, en cuanto los tubos fluorescentes emitían luz los niños y las niñas comenzaban a hablar más fuerte hasta que llegaba el momento en que comenzaban a gritar, a correr, a aventar sus cuadernos, bueno, el salón se volvía una locura.

Lo anterior podría o no sorprendernos, porque hay investigaciones que refieren a la luz artificial, en especial la 6,500k (que es con la que la mayoría de las escuelas, públicas y particulares, están equipadas) como un potenciador en nuestro cuerpo y en nuestro ritmo (Bain;2015).

En el articulo Why light is a drug? se habla sobre estudios que demuestran que pacientes en hospitales con cuartos más soleados presentan menos estrés e incluso menos dolor a diferencia de los que se encuentran expuestos a la luz azul artificial. ¿No será entonces que la luz azul es la que mantiene estresados e inquietos a nuestros niños y a nuestras niñas en los salones de clases?, ¿no será entonces necesario que las autoridades correspondientes pongan atención en la forma cómo influye la luz en los seres humanos antes de cierta ntinuar expandiendo los horarios escolares? Este último punto es sumamente importante y grave, porque si continuamos sin poner atención en el estrés que genera la luz en los niños y las niñas, estamos hablando de que estamos sometiendo a un gran estrés y malestar corporal a los alumnos, ¿como esperamos mejorar el rendimiento si los alumnos tienen malestar físico? Sería como estar creando un problema a que nos traerá adolescente y futuros adultos con problemas de sueño, ya que la exposición a este tipo de luz (de manera indiferente sin análisis ni regulación), suprime la secreción de melatonina, hormona encargada de avísanos que es hora de dormir (Harvard;2018).

En una ocasión, cuando estaba trabajando como maestra frente a grupo, le pedí al grupo que comenzara una actividad en equipo, cuando les dí la instrucción de comenzar a trabajar en sus equipos, me coloqué en la puerta para observa el desarrollo del trabajo del grupo, me di cuenta  todos los niños se encontraban muy inquietos, gritaban y corrían dentro del salón de clases, algo que a comenzado a parecer «normal»; mientras los observaba me percate de los grandes ventanales del salón y la luz que entraba a través de ellos, fue entonces que decidí apagar las luces artificiales que me parecían innecesarias. En el momento en que apague las luces los niños se quedaron en silencio, me voltearon a ver y me preguntaron ¿se fue la luz? , a lo que les conteste:
-No, pero la luz del sol que entra por las ventanas me parece que es suficiente para trabajar, ¿que opinan ustedes?. La mayoría comento que sí, que estaban bien con la luz apagada y volvieron a su trabajo más tranquilos, ya sin gritos.

Después de ese día los niños y las niñas me pedían apagar la luz y sólo trabajar con la que entraba de los ventanales, a más tardar apagaban la luz a las 9:00am, recorrían las cortinas y trabajaban más tranquilos, los gritos disminuyeron favorablemente. Y lo más importante, que ellos mismos se daban cuenta que estaban más tranquilos; los niños más inquietos generalmente eran los que se encargaban de apagar las luces y recorrer las cortinas cuando al comisionado se le pasaba hacerlo.

En otra escuela en la que participé, tenía unos meses de haber sido remodelada, sustituyeron fluorescentes por LED, pero los tubos LED que colocaron eran 6,500 k sin ningún tipo de difusor. En una de las conversaciones en el comedor, un profesor mencionó que sus alumnos se quejaban porque tenían dolor de cabeza, a lo que señalé que si eran más de dos, una de las razones podría ser el cambio de luz, él me comentó que a los niños y a las niñas no les gustaba que prendieran las luces, que preferían trabajar casi en penumbras a tener las luces del salón encendidas, por lo molesto que esto les parecía.

A lo que voy con estos relatos es que es sumamente importante tomar en cuenta el tipo de luz para cada proyecto, porque iluminar, como dice Bianca Gortárez, no sea trata solo de poner un foco, es todo un proyecto que requiere tiempo y análisis; Luis Porter en su libro Entrada al diseño refiere que el diseño de los espacios debe satisfacer los deseos y necesidades de la gente que convive en una sociedad democrática, a lo que yo agregaría que esto es necesario y además puede ser una realidad no tan compleja si pensamos la iluminación como parte esencial de cada espacio y proyecto, conociendo las necesidades especificas de cada lugar y sobre todo tomando en cuenta a las personas que lo van a ocupar.

Si bien es cierto lo que comentan Adrián Moncada y Bianca Gortárez, que estamos expuestos a la luz azul en todos lados, ya sea con la luz natural o con la luz artificial, pero entonces podemos decir que los niños y las niñas en edad de educación básica son aún más sensibles a la luz azul artificial, los pone más inquietos la luz artificial del salón que la luz natural que entra por las ventanas del mismo salón de clases.

 

Bibliografía

Bain, R. y Trevett, N. (2015). Why light is a drug?. , Londres: Lighting Magazine.

Gonzalez, J. (2016). Actividades corporales artístico-creativas en estudiantes de primer ingreso y su efecto en el arraigo a la universidad. El caso CYAD-UAM-X. (Tesis de Maestría). México CDMX. Universidad Autonoma Metropolitana.

Harvard, U. (2018). Blue light has a dar side. Whats is blue Light? The effect blue light has on  your sleep and more. Harvard health letter.

Porter, L. (2009). Entrada al Diseño. Juventud y universidad. México D.F.. Universidad Autónoma Metropolitana.

Tonucci, F. (2009). La soledad del niño. Buenos Aires: Losada.

3 comments to “Iluminación en la escuela”

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  1. Luciana A. - 27 agosto, 2018 Responder

    Excelente aportación

  2. Glinda - 29 abril, 2019 Responder

    This is truly useful, thanks.

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